DECISIONES POLÍTICAS ASERTIVAS

Las decisiones políticas que debe tomar un candidato obedece a un análisis estratégico y sincero de los escenarios que se presentan en la actividad política en un determinado momento del debate. Sobre el tema los profesores Chiavenato y Sapiro nos enseñan que “todo proceso de decisión es, en realidad, un proceso de aprendizaje. Por tanto, las decisiones no se pueden seguir tomando de la manera autoritaria y conservadora de antes. Requieren la interacción, la reflexión intuitiva y el desarrollo cooperativo de nuevos modelos mentales”.

{{brizy_dc_image_alt imageSrc=

Por eso, frente a las situaciones complejas que afronta una campaña electoral, el candidato y su equipo de trabajo, al tomar decisiones, debe tener en cuenta la teoría del juego, pues las decisiones hay que tomarlas basadas no solamente en el olfato, la experiencia o intuición del candidato, con respecto al escenario que se muestre con los demás adversarios, sino con fundamento en estudios estadísticos del comportamiento del elector donde se desarrolla el proyecto político, del mercado electoral y el análisis de riesgos. Y esta información la ofrece con mayor precisión las encuestas de opinión que se deben realizar periódicamente durante el curso de la campaña, así como la información que muestre el Big Data.

De otra parte, hay que tener en cuenta que la política es como el ajedrez, un juego de estrategias, no un juego de azar, sino racional. Ahora bien, en el campo político, las decisiones están influenciada por las emociones y el estado de ánimo de la persona que las toma, donde no impera lo racional sino lo emocional. Somos más irracionales de lo que creemos, dice Daniel Kahneman premio nobel de economía.


Un análisis menos académico, pero más musical, lo vemos en el canta-autor panameño Rubén Blades, en su canción Decisiones, al tratar el embarazo de una adolescente agobiada por su situación psicológica compleja, cuya letra puntualiza: “la ex señorita no ha decidido qué hacer; en su clase de geografía, la maestra habla de Turquía mientras que susodicha sólo piensa en su desdicha y en su dilema. ¡Ay qué problema! Y, a esperar a ver si la regla viene…”

{{brizy_dc_image_alt imageSrc=

Daniel Kahneman. Premio Nobel de Economía

Parecido escenario puede afrontar hoy numerosas campañas, pero aquí el candidato no se puede dar el lujo de esperar si le llega la regla, pues la política se maneja con el cerebro, no con el corazón; tampoco con los pies.

3 comentarios

  1. Ya el columnista nos tiene acostumbrados a lecturas agradables como esta. Bien tratado el tema, incluyendo comentarios jocosos. Mil gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *